En
el vestido negro de la noche
cuelga un blues desteñido en las pestaña,
un saxo
lastimero que acaricia
el exilio escapando de tu alma.
Bajo la luna, sobre la playa,
hay un
reflejo de mujer casi una lagrima,
contoneo
de espuma, un ovillo de estrellas,
una
caricia absurda por el cuerpo
y en un
vaso, el cristal y el hielo dejan marcas
Vahos de alcohol y humo,
beso azulino en espiral escapa.
Suena
la música, melodía lenta de tristeza
Noche
de soledad, pena y olvido,
vacio de existir, quebradas alas,
y en el
blues azulino de tu cuerpo
el
hambre de sentir clava sus garras






