También nosotros alguna vez
tuvimos
el corazón en llamas,
la sangre ardiente,
La savia en juventud cual un
torrente
quimeras de proyectos
,sueños ,presente..
Fuimos hogueras, en
leños consumidos,
bebiéndonos la vida
con los dientes,
con fuerza, con ahínco
pregonamos
el canto en libertad
al mundo ausente.
Sobre montaña de
papeles viejo,
destiñen fotos grises
de recuerdos
y vemos caer por el
poniente
las ilusiones de
ideales muertos.
Se fue escurriendo el tiempo
lentamente,
pintándonos el pelo en blanca
nieve,
corriéndonos la vida
por la espalda,
y en las manos
guardando la esperanza
Tras los cristales los
recuerdos muerden
y se deslizan en dolor
sin tiempo,
donde la vida ayer fue luz
en risa al viento,
hoy una lagrima se esfuma
lentamente






